La astronomía mundial está a punto de dar un gran salto con la instalación del Fred Young Submillimeter Telescope (FYST) en Chile. Este innovador telescopio de 6 metros de diámetro ha llegado recientemente al norte del país tras un viaje marítimo desde Bélgica y será emplazado en el Parque Astronómico de Atacama (PPA), en el cerro Chajnantor, donde también opera el reconocido radiotelescopio ALMA. A una altitud impresionante de 5.600 metros, el FYST se convertirá en uno de los instrumentos más avanzados para la exploración del cosmos.
Un telescopio de vanguardia
El FYST está diseñado para operar en longitudes de onda submilimétricas a milimétricas, lo que le permite detectar radiación emitida por objetos extremadamente fríos en el universo. Su capacidad de mapeo es hasta diez veces más rápida que la de telescopios de generaciones anteriores, lo que lo hace ideal para cartografiar grandes regiones del cielo en busca de estructuras cósmicas ocultas.
De acuerdo con el Departamento de Astrofísica de la Universidad de Chile, este telescopio destaca por su alta sensibilidad y velocidad, posicionándolo como una herramienta clave para la investigación astronómica en las próximas décadas.
Objetivos científicos del FYST
El supertelescopio tendrá una serie de misiones fundamentales para el avance del conocimiento astronómico:
- Medir el efecto cinemático Sunyaev-Zel’dovich en cúmulos de galaxias, lo que ayudará a entender mejor la distribución de la materia oscura en el universo.
- Mapear la emisión [CII] de galaxias en la época de reionización, un periodo crucial en la evolución del cosmos cuando las primeras galaxias comenzaron a iluminar el espacio.
- Estudiar el medio interestelar en la Vía Láctea y en galaxias cercanas, permitiendo una comprensión más profunda de la formación estelar y la evolución galáctica.
Pedro Correa Krumenacker, gerente de construcción del proyecto, destacó que el FYST está diseñado para observaciones clave en astronomía submilimétrica, con una capacidad sin precedentes para estudiar la radiación del material que se interpone entre la Tierra y el fondo cósmico de microondas (CMB).
Un esfuerzo internacional en tierras chilenas
El FYST es el resultado de una colaboración internacional liderada por el consorcio CCAT Observatory, que involucra a la Universidad de Colonia, la Universidad de Bonn y el Instituto Max Planck de Astrofísica en Alemania, la Universidad de Cornell en Estados Unidos y la Canadian Atacama Telescope Corporation. Chile fue elegido para su instalación debido a la excepcional calidad de sus cielos, que ofrecen condiciones óptimas para la observación astronómica.
Instalación y primeras observaciones
El proceso de instalación del telescopio ya ha comenzado y se estima que el transporte de sus principales componentes hasta la cima de Chajnantor tardará aproximadamente nueve meses. Aún falta la llegada de sus dos espejos principales, actualmente en Alemania sometidos a pruebas de alineación y calidad. Se espera que estos elementos lleguen a Chile en julio de este año.
Según Correa, la primera observación científica del FYST (conocida como “primera luz“) está programada para abril de 2026, mientras que las operaciones astronómicas a tiempo completo iniciarán en julio del mismo año.
Una ventana al pasado del universo
Los científicos consideran que el FYST actuará como una auténtica “máquina del tiempo“, capaz de detectar la radiación más antigua del cosmos, lo que permitirá estudiar los primeros momentos del universo tras el Big Bang.
“Incluso la primera galaxia que se formó después del Big Bang emite radiación, y estudiamos esta radiación con el telescopio”, explicó Ronan Higgins, astrónomo del CCAT, en una entrevista con el medio alemán WDR.
Con su tecnología de vanguardia y su ubicación privilegiada, el Fred Young Submillimeter Telescope promete revolucionar nuestra comprensión del universo y consolidar a Chile como un epicentro mundial de la astronomía.
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